Cultivar aguacate en maceta

Cultivar aguacate en casa

Si estáis pensando en probar a cultivar aguacate en casa porque no habéis dejado de verlo y lo queréis intentar, o si ya habéis hecho el primer paso de poner la semilla en agua y no sabéis cómo proceder para pasarla a la tierra, seguid leyendo porque os explicamos cómo cultivar aguacate en casa, primero en agua y después en maceta.

Veréis que es muy sencillo y que puede ser muy gratificante, y si tenéis niños en casa será una actividad y el seguimiento de un proceso muy enriquecedor para toda la familia. Así que tomad nota, teniendo muy en cuenta que es importante que la semilla de aguacate cumpla ciertas características.

Para iniciar el proceso de cultivar un aguacatero se debe partir de un hueso o semilla de aguacate que esté maduro y que sea de un cultivo de proximidad, estos dos requisitos dan más garantías de que después germine y se desarrolle en la tierra de la maceta o el jardín.

Una vez obtenida la semilla se debe lavar bien e identificar cuál es la parte superior e inferior, cuál es la parte más puntiaguda y cual es la parte más chata, y es que la chata será por la que salgan las raíces y tiene que colocarse en contacto con el agua.

Pero ya sabéis que para poder colocar la semilla de aguacate en el agua, primero hay que ensartar los palillos que la sostendrán en la boca del vaso. No cuesta nada, los palillos o mondadientes se clavan bien en la semilla. Como veis en las imágenes, se colocan tres o cuatro palillos alrededor de la semilla, en ángulo hacia abajo, y los palillos se apoyan en el vaso.

Semilla de aguacate

Así que el siguiente paso es llenar un vaso con agua y colocar la semilla suspendida por los palillos con la parte chata hacia abajo y la parte más fina apuntando hacia arriba. El agua debe cubrir aproximadamente la mitad de la semilla y para evitar que se pudra, se debe cambiar cada día o cada dos días.

El vaso se deberá colocar en un lugar en el que reciba luz solar de forma indirecta y empezará a germinar pasados 15 días o un mes. Aparecerán raíces en la parte inferior y la parte superior empezará a abrirse dando paso a un brote. Pero aún no será momento de pasar la semilla a la tierra.

Se recomienda esperar entre dos y tres meses desde que empieza la germinación en el agua antes de trasplantar la semilla a una maceta o tierra de cultivo, las raíces deben ser gruesas y de unos 10 centímetros de longitud, y el brote superior también debe haber crecido unos 15 o 20 centímetros, pudiendo haber desarrollado algunas hojas pequeñas.

Si el aguacatero se quiere cultivar en un huerto o jardín, puede ser recomendable pasarlo primero a una maceta para que la planta se establezca. Se recomienda utilizar una maceta de unos dos litros para mantener un mejor control de la humedad de la tierra, y ésta debe ser buena tierra para macetas bien drenada y con los nutrientes apropiados.

Cultivar aguacate en maceta

Es importante que la maceta tenga agujeros en su base para evitar que la tierra se encharque, que en caso de tener mucha agua, pueda drenar. Una vez asegurados todos estos detalles, es momento de hacer un agujero en el centro de la maceta y colocar la semilla de aguacate, que no debe quedar totalmente enterrada.

El hueso de aguacate no debe quedar completamente enterrado, básicamente hay que enterrar las raíces y con ello, la parte chata de la semilla, mientras que la parte puntiaguda por la que sale el brote debe quedar al aire (al menos la mitad de la semilla, donde estaban los palillos). La tierra alrededor de la planta debe quedar firme, pero no prensada, no conviene apretarla y compactar la tierra.

Una vez sembrada, se debe regar y asegurarse a diario de que la tierra está húmeda, ni encharcada ni seca. Y la maceta se debe colocar en un lugar en el que reciba luz solar indirecta. La luz solar directa durante este primer periodo puede ser demasiado fuerte, posteriormente sí podrá estar en un lugar con luz solar más directa.

Los expertos recomiendan que la semilla de aguacate germinada se plante en maceta en primavera y a finales del verano se pase a una maceta más grande o a una tierra de cultivo. Y con ello, con el riego regular, la luz solar y la fertilización cada cuatro o seis semanas durante la temporada de crecimiento, será factible tener un aguacatero.

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