Apio de monte, levístico o apio de amor

Apio de monte, levístico o apio de amor

El apio de monte (Levisticum officinale) también conocido como levístico o apio de amor, es una planta perenne valorada desde la antigüedad tanto en el campo de la gastronomía como en el de la medicina. Se trata de una planta perteneciente a la familia Apiaceae, la misma que la del apio (Apium graveolens), pero, aunque pertenecen a la misma familia y comparten algunas características, son plantas distintas con notables diferencias en el cultivo, la apariencia, los usos y el sabor.

El apio de monte tiene sus orígenes en el suroeste asiático y en el sur de Europa, se cree que su cultivo se remonta a la antigüedad, siendo muy utilizado por los griegos y los romanos que especialmente lo apreciaban tanto por su valor culinario como por sus propiedades medicinales. Habitualmente lo empleaban como digestivo y como diurético, aunque también era ingrediente en otros remedios que se preparaban para diversas dolencias.

En la Edad Media, el apio de monte se convirtió en una planta bastante común en los huertos de los monasterios, en ellos los monjes lo cultivaban para mejorar y enriquecer sus comidas, así como para la preparación de diferentes medicinas. El nombre de «levístico» deriva del latín «levisticum», y al parecer, en algunas regiones también se le llamaba «apio del amor» y la razón es bastante simple, y es que se le atribuían propiedades afrodisíacas.

Esta variedad de apio es una planta que puede alcanzar hasta dos metros de altura, tiene hojas grandes y brillantes de un color verde oscuro, recordando en forma y apariencia a las hojas del apio común, pero con una textura mucho más robusta. Esta planta de apio produce pequeñas flores amarillas que se agrupan en umbelas, es decir, los pedúnculos de las flores nacen en un punto común, formando una estructura que recuerda a un paraguas.

En el campo de la gastronomía el apio de monte es apreciado por su versatilidad, las hojas se utilizan como condimento en una gran variedad de platos, sean sopas, guisos, ensaladas, salsas, etc. Su sabor es intenso y aromático, mucho más potente que el del apio común, por lo que basta una pequeña cantidad de hojas para proporcionar un gran impacto en el sabor del plato. Las semillas de apio de monte también son un ingrediente valioso en la cocina, se utilizan como especia para diversas preparaciones en la cocina europea.

Como cultivar el apio de monte

Estas semillas son conocidas por su capacidad a la hora de realzar el sabor de los platos, y también se utilizan para la elaboración de algunos licores a los que les aportan una nota distintiva y aromática. Se pueden citar, por ejemplo, el Chartreuse y el Bénédictine, dos licores de hierbas que se elaboran en Francia, o el Aquavit, una bebida destilada escandinava con un 40% de volumen alcohólico, que se aromatiza con diferentes hierbas y semillas.

Las raíces del apio de monte no se quedan atrás en cuanto a usos culinarios se refiere, son gruesas y suculentas y se pueden cocer y consumir como otras verduras. También se emplean para preparar infusiones, que se aprecian tanto por su sabor como por sus propiedades beneficiosas.

Como decíamos, más allá de sus aplicaciones en la cocina, el apio de monte ha sido utilizado tradicionalmente en la medicina por sus distintas propiedades terapéuticas, una de sus principales virtudes es la capacidad para aliviar problemas digestivos, recordemos que al principio citábamos que los romanos lo empleaban con este fin. Las infusiones de hojas o raíces se utilizaban para tratar la hinchazón, la flatulencia y otros trastornos digestivos. Otra de las cualidades a destacar son sus propiedades diuréticas, lo que convierte a esta variedad de apio en una ayuda para el tratamiento de problemas renales y urinarios, ya que favorece el aumento de la producción de orina, así como la eliminación de toxinas del organismo.

El apio de monte es una planta relativamente fácil de cultivar, pero siempre que se proporcionen las condiciones adecuadas. Es preferible cultivarlo en climas templados y suelos que estén bien drenados, y aunque se trata de una planta resistente, es conveniente que se riegue regularmente y que esté situada en un lugar que reciba sombra parcial. Las semillas se plantan en primavera y las plantas jóvenes resultantes, deben ser regadas regularmente hasta que se vean bien arraigadas, después pueden crecer vigorosamente con un mínimo mantenimiento.

El uso de esta planta en la cocina puede transformar los platos cotidianos en experiencias intensas de sabor, por lo que merece tener un lugar especial en nuestro ‘huerto urbano’. Así que ya lo sabéis, si queréis cultivar esta variedad de apio, podéis adquirir las semillas de apio de monte en tiendas especializadas o en Amazon, por un precio que ronda los cuatro euros.

Fotos | Depositphotos

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